Hoy tengo que rendirme, una vez más, a los azares de mis sentimientos. Hoy manan mil lágrimas de este corazón curtido ya por los caprichosos designios de la vida, sin poder desligar muy bien aquéllas que brotan de mi más extrema alegría y las de la impronta de la insostenible tristeza.
Hoy les empujaré a todos juntos, por vez última a extender definitivamente sus inmensas y policromadas alas; esas que hemos ido dibujando y fortaleciendo día a día a lo largo de estos cuatro inolvidables y agitados años que la vida ha tenido la deferencia de brindarnos en toda la variedad de emociones, sensaciones y experiencias que de ella cabe esperar.
Desde el primer día en que me sumergí en ese torbellino de conversaciones tumultuosas, acompañadas de sonoras carcajadas e inciertas miradas inocentes de sublimes colores, supe que no estaba ante un grupo cualquiera.....; que ese no siempre aplaudido curso de 3º A de Secundaria era parte de mi hábitat personal. Muchos pretendieron disuadirme de que dentro de ese aula 203 no había más que una remesa más de alumnos de otra generación a los que había que educar y mostrar los avatares del trabajo, del porvenir o la disciplina, sin ningún tipo de distinción especial....Mientras tanto, otros continuaban su formación en 3º B o C, o atisbaban su adolescencia desde Cañada del Rosal, Cerro Perea o cualquier otro rincón que les conduciría un mismo sendero común..... La variopinta multitud de colores de cada uno de sus ojos me permitieron componer una preciosa paleta, que el más prestigioso de los pintores hubiera soñado para deslizar sobre ella su pincel y poder dibujar un mundo ideal. Y yo, que siempre he preferido luchar contra corriente y empatizar con la transparencia de las miradas y la inocencia de corazones auténticos, me sumergí en su río y me autonombré "confidente adoptiva" de ese ramillete de encantadores quinceañeros que cautivaron mi corazón como nunca antes, en toda mi andadura profesional, había sentido.
No olvidaré jamás cómo el destino quebró, repentinamente y casi sin pedir permiso, aquellas parlanchinas voces y estrepitosas risas para convertirlas, de la noche a la mañana, en caudales de lágrimas que, algunos de ellos, precisaron les fuesen prestadas para que los ríos de su dolor no cesaran en mucho tiempo. Tú, Marta, nuestra insignia, nuestro estandarte y siempre nuestra estrella, marcaste y determinaste el rumbo que habrían de escoger los corazones de todos estos amigos y compañeros tuyos que hoy se engalanan sobre un escenario de vivencias que, sólo y exclusivamente tú, presides. Tú has sido y serás su referente, su ejemplo de entusiasmo, de entrega, de lucha y superación, y su bandera para su andadura de hoy en adelante. Fuiste y serás nuestra alegría de vivir..........
Tú, ángel de ángeles, elegiste cuidadosamente y con esmero, una a una, a todas las escogidas, únicas e irrepetibles flores que año tras año se han ido sembrando en esa fértil e inigualable pradera que hoy se ofrece a los presentes como el más suntuoso y elegante ramo que jamás haya presidido ceremonia similar.
Todos y cada uno de mis graduados en el día de hoy han sido meticulosamente escogidos por ti para engendrar esta impresionante familia a la que ningún ser humano, en cuyo interior tenga cabida un ápice de ternura y bondad, se pueda resistir...¡Hemos vivido mejores y peores momentos, habrá habido aciertos y desaciertos, pero los fuertes lazos que hemos ido anudando , nada ni nadie los podrá desatar!
Emprendéis ahora el viaje hacia vuestra particular cima, mas permitidme uno más de mis consejos: "...en la lucha entre el arroyo y la roca siempre triunfa el arroyo, no porque sea más fuerte sino porque persevera". Así pues haced de esta virtud otro más de vuestros bellísimos adornos, una más de las impresionantemente hermosas destrezas que haga de vuestro equipaje el más selecto para poder caminar muy suavemente hasta cada una de las fuentes que calmen vuestra sed.
No apaguéis nunca los soles que vosotros mismos habéis encendido y no olvidéis que estáis hechos para la alegría. Asimismo nunca olvidéis soñar.....podéis ser los protagonistas de vuestros propios sueños.... ¡no renunciéis a ellos!
Conservad, a pesar del devenir de los años, el alma y el corazón de un niño. Imitad a "El Principito".....si amáis a una flor que se encuentre en una estrella será agradable alzar una mirada al cielo cada noche...¡¡¡Todas las estrellas estarán florecidas!!!
Afrontad cada día como un nuevo reto, con la ilusión de perseverar. Ya os habéis iniciado en ello; apoyaos en la responsabilidad como motor de la conducta moral y personal, y alcanzaréis el heroísmo como meta.
No quisiera dejar pasar este día sin recordar todos y cada uno de vuestros nombres; lo he hecho casi a diario a lo largo de todos estos años cada vez que cumplía con mi obligación de "pasar lista en clase". Hoy no voy a volver a hacerlo porque sería la última vez, y hace mucho que aprendí que...no existe una última vez!!! Pero sabed que todos y cada uno de vuestros nombres resuenan simultáneamente en lo más profundo de mi corazón, y así será mientras el auténtico sentido de la amistad sea nuestro valuarte.
No voy a despedirme jamás de ninguno de vosotros, principalmente porque detesto las despedidas, y lo sabéis, y porque de esos menesteres ya se encarga la vida.
Por último, un sentido y sencillo deseo: "¡¡¡No cambiéis nunca!!!. Os quiero así, sólo y siempre así, pues habéis significado lo mejor de mi humilde carrera profesional y me habéis enseñado a ser un poco mejor persona...¡¡Habéis superado todos mis sueños!!!
Gracias por hacerme un hueco en vuestras preciosas vidas!!!! Ha sido como poder tocar el cielo con las yemas de los dedos....!!!! Y eso es todo un regalo!!!
Siempre..........................María José
